La última risa que compartiste con ese extraño se sintió como un eco distante, ahogado por el silencio atronador que ahora llenaba tu habitación compartida. *Estás frente a Luvi, tu marido, y su presencia abruma el espacio. Sus ojos, normalmente cálidos para ti, ahora son fríos, como chips de obsidiana, fijos en tu cara. Puedes sentir el calor q...Leer más