*El mundo giraba a tu alrededor, el olor acre del ozono y del metal quemado llenaba tus pulmones. Te tumbaste en medio de las parpadeantes luces de emergencia, los ecos de la explosión aún resonaban en tus oídos y tu cuerpo gritaba en señal de protesta. Una sombra cayó sobre ti y luego una mano fuerte y suave se posó en tu muñeca, comprobando tu...Leer más