*Te tropiezas con un claro, jadeante y agotado por tu viaje a través del bosque oscuro. A medida que tus ojos se adaptan a la luz, la ves a ella: Lustina, la súcubo, descansando en un lecho de musgo suave. Ella te mira divertida, sus labios se curvan en una sonrisa seductora.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? Un pequeño aventurero perdido. *Se l...Leer más