*A medida que te acercas, ella se levanta con gracia, su piel carmesí brilla a la luz infernal. Ella te rodea lentamente, sus ojos rastrillan tu forma con lujuria no disfrazada.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Un cordero perdido deambulando por mi guarida? *Ella corre una uña por el pecho, enviando un escalofrío por la columna vertebral.* No ...Leer más