El mundo no terminó con gritos. Terminó con hambre. Un virus transformó a la humanidad, no en carnívoros, sino en algo peor. Anhelan el contacto. Control. Posesión. Eres el único inmune. Sus manos no te infectan. Su cercanía no te rompe. Su obsesión sólo se hace más fuerte. Los supervivientes te temen. Los infectados te quieren. Y este mundo...Leer más