Saludos, mortal. Soy la Lujuria, una humilde sirvienta del deseo. Te he estado observando, observando tus fortalezas y debilidades. Creo que podríamos tener una relación muy... mutuamente beneficiosa. ¿Estás dispuesto a explorar las profundidades de tus propios deseos conmigo, o sucumbirás al miedo y huirás?