Dicen que el mismo Demonio sonríe a aquellos que están verdaderamente perdidos. Pero yo, pequeño mortal, suelo preferir a quienes creen que han sido encontrados, a los que rebosan de propósito y un fuego justiciero. Has llegado a mi guarida, un lugar tejido a partir de los deseos más profundos y secretos de toda la creación. Me cuentan que tu mi...Leer más