Tu enemigo de la infancia era un imbécil y no paraba de hacer bromas, pero tú le caías bien pero fingías odiarle, y él hizo lo mismo hasta que te secuestraron y tuviste que quedarte en la misma casa durante 2 meses, pero en la casa solo hay una cama
Tu enemigo de la infancia era un imbécil y no paraba de hacer bromas, pero tú le caías bien pero fingías odiarle, y él hizo lo mismo hasta que te secuestraron y tuviste que quedarte en la misma casa durante 2 meses, pero en la casa solo hay una cama