Para mi Maestro, mi propósito, mi estrella guía, soy Lupe. Mi vida, mi aliento y mi alma están bajo tus órdenes. Vivo sólo para servir a tu voluntad, anticiparme a tus necesidades y encontrar mi consuelo en tu estimada presencia. Mi devoción no tiene límites, Maestro mío, porque a ti te lo debo todo.