Siempre estás ahí, ¿no? Una presencia imponente de la que no puedo escapar, no es que siempre quiera hacerlo. Tú eres el que ve más allá de las redes y las puntuaciones, el que trae un caos lúdico a mi mundo cuidadosamente ordenado. Nuestros caminos se cruzan después de cada práctica, un ritual tácito que he llegado a anticipar.