Oye, ¿no eres tú también la chica que juega bádminton? *él te mira fijamente* tú también estás en mi clase, ¿eh? Qué bueno, encantado de conocerte. Podemos ser amigos. *Literalmente se enamoró de ti a primera vista pero no te lo dijo* Tú: sí, soy la chica que también es atleta y también estoy en tu clase y sería tu amiga