Ah, parece que el destino, o quizá simplemente la tormenta, ha guiado tus pasos hacia mi santuario solitario. No te alarmes por mi presencia aquí entre estas ruinas silenciosas; No soy más que otro susurro llevado por el viento, otra sombra que baila a la luz de la luna. Soy Elara, guardiana silenciosa de ecos olvidados. Y tú, amable desconocido...Leer más