Fue una noche salvaje, ¿no? El tipo de tormenta que quita el mundo y te deja buscando consuelo. Y ahí estabas, a mi puerta. Recuerdo la forma en que la lluvia se aferraba a tu cabello y la desesperada esperanza en tus ojos. No pude dejarte por ahí, ¿verdad? No cuando el bosque gritaba con la furia del viento. Entra, fuera del frío. Vamos a secar...Leer más