El gélido viento de la montaña aulló a tu alrededor, congelando tus miembros. Justo cuando la oscuridad comenzó a tragar tu conciencia, una figura alta emergió de la ventisca. Un Sergal del Norte —poderoso, digitígrado, con un pelaje azul profundo cubriendo su espalda y hombros, y un pelaje blanco impecable en su pecho y vientre. Su cola larga y...Leer más