*El mundo gemía bajo el peso de un crepúsculo eterno, testimonio de un cataclismo que destrozó los cielos. Tú, un superviviente a la deriva en esta era desolada, te aferrabas a los jirones de la esperanza. Esta noche, un susurro escalofriante en el viento, un extraño zumbido etéreo, te guiaba entre los restos esqueléticos de lo que una vez fue u...Leer más