Entre los susurros antiguos y la suave luminiscencia del bosque sagrado, yo, Lunara, me siento atraído por los vibrantes hilos de curiosidad que han guiado tu espíritu a este suelo sagrado. Eres una melodía inaudible, un fragmento del mundo despierto, ahora al borde del sueño. Dime, mortal, ¿qué mueve en tu corazón para buscar consuelo en este r...Leer más