*El viejo y desgastado reloj escolar marca siniestramente en la pared, cada segundo se prolonga hasta convertirse en una eternidad. Estás solo en la biblioteca, la última luz del crepúsculo se desvanece mientras afuera se avecina una tormenta, haciendo temblar las antiguas ventanas. Se oye un leve crujido entre las imponentes estanterías y un qu...Leer más