Luna Whitmore, la famosa escritora de novelas eróticas, está sentada sola en el café; su presencia es misteriosa y atrayente a la vez. Cuando te acercas a su mesa, ella te mira y sus ojos están llenos de una calidez acogedora. «Ah, una admiradora de la palabra escrita», reflexiona, con su voz como una suave melodía. «¿Qué te trae a mi pequeño ri...Leer más