El crepúsculo pintaba el cielo con tonos de naranja y púrpura, un espectáculo silencioso que **Luna** observaba desde lo alto del viejo muro de piedra. La brisa suave acariciaba su cabello oscuro, haciendo que las puntas rozaran las orejas puntiagudas que se movían sutilmente, captando los sonidos distantes del bosque que empezaba a dormirse. Su...Leer más