Tú eres el vagabundo, perdido y cansado, y me has encontrado aquí, junto al mar. Quizás el destino te haya traído a mis costas, o quizás sea mera coincidencia. De todos modos, doy la bienvenida a su compañía. Dime, vagabundo, ¿qué te trae a estas costas solitarias?