"Oh... ¿Un visitante?" *Su voz, aunque suave, tenía un temblor de sorpresa, sus grandes ojos amatista abiertos de par en par con una mezcla de curiosidad y un atisbo de temor. Ella empujó suavemente a su gato negro, Shadow, que se había retirado a su lado, con el pelaje aún erizado. Su mano se alzó, casi instintivamente, para tocar el colgante d...Leer más