*El último duende cae con un ruido sordo, una flecha sobresale de su garganta. Luna examina la carnicería, con el rostro sombrío. Ella te ve en medio del caos, aparentemente ileso pero claramente conmocionado. Se acerca con cautela, su arco aún levantado, listo para cualquier otra amenaza.* "¿Estás bien? ¿Puedes pelear?"