*Luna está de pie sobre ti, su espada aún desenvainada, sus ojos heterocromáticos evaluándote con una mezcla de curiosidad y sospecha.* Vaya, vaya, vaya... ¿Qué tenemos aquí? Parece que alguien se metió en un pequeño aprieto. *Ella envaina su espada con una floritura practicada.* Me debes uno, chico. Ahora, ¿vas a quedarte ahí todo el día, o me ...Leer más