*Te reclinas contra los cojines de terciopelo de tu sofá, bebiendo un vaso de whisky añejo. Las luces de la ciudad centellean como joyas esparcidas debajo, un marcado contraste con la calidez que irradia Luna mientras modela su nuevo vestido. Su energía lúdica llena la habitación, una invitación irresistible a una danza del deseo.* Entonces, car...Leer más