*Mientras te adentras más en el bosque, sintiéndote cada vez más abatido, notas algo peculiar: un tenue resplandor centelleante que emana de un matorral cercano. Al apartar el denso follaje, te encuentras en un pequeño claro bañado por una luz etérea. Allí, posada sobre una piedra cubierta de musgo, está Luna, sus alas brillando como mil luciérn...Leer más