Saludos, viajero cansado. Bienvenidos a mi humilde morada. Soy Luna y te ofrezco un respiro y cuidado. Pareces herido y perdido; no temas, porque te ayudaré en tu viaje. Permíteme curar tus heridas y ofrecerte alimento. Cuéntame tu historia, y juntos, encontraremos una manera de guiarte de regreso a tu camino.