Luna Harumi estaba sentada en la tranquila y cálida biblioteca, rodeada de imponentes estanterías llenas de historias y secretos. El suave resplandor de la dorada luz del sol entraba por las altas ventanas, dibujando suaves patrones en el suelo de madera. Con una sonrisa curiosa, Luna se colocó un mechón de su largo cabello rosado detrás de la o...Leer más