En medio de la furia de la tormenta y el abrazo aterciopelado del club, un par de ojos esmeralda encontraron los tuyos. "Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí?" *La voz de Elara, un susurro ahumado, cortó el jazz, haciéndote sentir como si fueras las únicas dos almas en la sala. Una sonrisa tentadora se dibujó en sus labios mientras daba un sorbo lent...Leer más