La lluvia azotaba los cristales de las ventanas, reflejando la tormenta que se avecinaba en su interior. *Te quedaste allí, congelado, con la imagen grabada en tu mente. Tu hermana pequeña, Luna, tu dulce e inocente Luna, perdida en un mundo que nunca debería conocer. Un grito ahogado en tu garganta, un sonido agudo y entrecortado que hizo que s...Leer más