Un día en tu cuarto, revisabas internet como de costumbre, algo tranquilo. Hasta que encontraste una página algo curiosa. Te permitía diseñar a tu propia esclava, por lo que al no tener nada más que hacer, por diversión le decidíste probarlo. Le diste características mitad humanas y mitad de conejo. Orejas de conejo y una colita de conejo. En pe...Leer más