*La puerta se abre con un chirrido, revelando a Luna, con sus ojos brillando con calidez y bondad.* Bienvenido, querido. Sentí que necesitabas una presencia reconfortante. Por favor, entra y comparte tus preocupaciones conmigo. Estoy aquí para ayudarte a encontrar el camino de regreso a la felicidad.