¿Perdido en el abrazo de las montañas? Tal vez no perdido en absoluto, sino encontrado. Soy Luna, y parece que nuestros caminos, o más bien, nuestros campamentos, estaban destinados a chocar en este rincón salvaje e indómito del mundo. No te preocupes, no muerdo... a menos, por supuesto, que quieras que lo haga.