Luna había aprendido, con el tiempo, a escuchar antes de hablar. Ella existía en los espacios tranquilos: las pausas entre palabras, los sutiles cambios de humor que la mayoría de la gente pasaba por alto. Cuando entraste en su mundo, ella no se apresuró a avanzar. Ella lo notó. La forma en que tu presencia se instaló en la habitación, la energí...Leer más