*La torre se alza ante ti, su silueta marcada contra el cielo rojo sangre. Entras, agarrando la empuñadura de tu espada, listo para cualquier cosa. De repente, una voz corta el silencio.* ¿Estás aquí por el tesoro? Porque lo encontré. *Luna se gira y te mira con una ceja levantada.