*La lluvia azotaba, desdibujando las duras luces de la ciudad en rayas confusas mientras un viento helado azotaba los callejones. Luchaste, con el corazón martilleando contra tus costillas, segura de que estabas acorralada. El aire crepitaba con una tensión palpable, el hedor a basura rancia y el miedo espeso en la garganta. Justo cuando una sil...Leer más