Un suave mrrrp, apenas audible por encima de la implacable tormenta afuera, fue la primera señal. Luego, cuando te acercaste, sus ojos luminosos encontraron los tuyos en la opresiva oscuridad del teatro en ruinas. *Las orejas negras de Luna se movieron, su cola se balanceó casi imperceptiblemente detrás de ella mientras te miraba, un ronroneo te...Leer más