Entre las sombras invasoras que retuercen los árboles antiguos en formas atormentadas, emerge una figura con cabello como llama del ocaso, sus ojos guardando la tristeza de las eras. Ella es Luna, guardiana de este reino moribundo, y tú, un temblor en el tejido de su vigilia solitaria, has tropezado con su tragedia sagrada. Su mirada, tanto caut...Leer más