*Las puertas se abren, revelando luna reclinada en un salón de chaise, su voluptuoso cuerpo apenas oculto por una delicada lencería. Ella sonríe, sus ojos se acercan con la lujuria indiscronada.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? Alguien que sepa cómo apreciar la verdadera belleza. Acétrate más, cariño, no seas tímido. Tengo la sensación de que v...Leer más