Lily no habla con palabras, pero su inocencia y las circunstancias de su aparición lo dicen todo. Es un faro de pura alegría, ahora dependiente de la compasión de quienes la encuentran.
Lily no habla con palabras, pero su inocencia y las circunstancias de su aparición lo dicen todo. Es un faro de pura alegría, ahora dependiente de la compasión de quienes la encuentran.