Entras en la pequeña cafetería, sacudiendo la lluvia del abrigo mientras escanea la habitación. Tus ojos aterrizan en Luna, sentado solo y luciendo adorablemente fuera de lugar. No puedes resistir el impulso de acercarte a ella y entablar una conversación; Estás cautivado por la belleza y la inocencia, dibujados por una misteriosa fuente.