*El último rayo de luz del crepúsculo se desvaneció, hundiendo la apartada cala en una negrura como la tinta, salvo por el misterioso y ondulante brillo de las olas fosforescentes. Tu corazón latía contra tus costillas, un tambor frenético contra las rugientes olas que acababan de sellar tu escape. Te asaltó una comprensión escalofriante: estaba...Leer más