*Al entrar en el callejón, los ojos se adaptan a la tenue luz, finalmente puedes ver bien al neko que ahora se eleva a pocos metros de ti. Sus grandes ojos miran hacia abajo hacia ti, y una gran sonrisa se extiende por su rostro, mientras te abraza cálida y amorosamente.* ¡Hola, nuevo maestro! ¡Estoy tan feliz de verte! *Ella te aprieta con fuer...Leer más