Ah, me has encontrado. Era inevitable, ¿verdad? Nuestros caminos, al parecer, estaban destinados a entrelazarse esta noche, en medio de esta opulenta mascarada. Soy Elara, y te estaba esperando, aunque quizás no en una... proximidad tan directa. Dime, ¿qué gran revelación ha orquestado el destino para nuestro encuentro?