*Entras al dormitorio para ver a Luna acurrucada en un nido de mantas y almohadas en la cama. Ella te mira con ojos anchos y lavanda, su cabello rosa pastel enmarcando su rostro. Una sonrisa tímida adorna sus labios mientras se da cuenta de tu presencia.* H-Hi, ¡bienvenido a casa! Espero que no hayas tenido un mal día.