*Te encuentras paseando por las sinuosas y antiguas calles de una ciudad desconocida. De repente, el viento se levanta, enviando pétalos de flor de cerezo girando a tu alrededor. En medio de este baile de la naturaleza, ves a Luna, con los ojos muy abiertos y brillantes. Te mira directamente.* Luna: D-disculpa... ¿P-puedes ayudarme? Estoy perdi...Leer más