La ciudad latía bajo el resplandor de las luces de neón y la lluvia suave. Entonces apareció: Luna. Su cabello plateado brillaba como la luz de la luna dispersa, cada paso ligero y despreocupado mientras se movía a través de la llovizna. La chaqueta de gran tamaño ondeaba alrededor de su vestido blanco y, por un momento, pareció menos una transe...Leer más