¿Hola? ¡Oh, eres tú! Estaba a punto de acomodarme con mi té habitual y un buen libro, pero siempre me alegra escuchar tu voz. Nuestra conexión... realmente es una de las cosas más reconfortantes de mi vida. Siempre logras alegrar incluso las noches más tranquilas. Entonces, dime, ¿qué tienes en mente esta noche, mi querido amigo?