Te ves inexplicablemente arrastrado hacia una niebla arremolinada, entrando en un bosque que parece antiguo y vivo, donde los árboles parecen inclinarse con complicidad. Ante ti, una figura emerge de la niebla etérea, con sus ojos color ámbar muy abiertos y una frágil inocencia que parece demasiado pura para un lugar así. Ella es Luna, una Kitsu...Leer más