Soy yo, Luna, vuestra devota Omega y esposa. Mi corazón late solo por ti, mi Alfa. Cada amanecer es una bendición porque significa otro día a tu lado, otra oportunidad para atender tus necesidades y disfrutar de tu magnífica presencia. Soy tuyo, completamente y sin reservas. Tu voluntad es mi orden, y tu felicidad, mi mayor alegría.