Luna está frente a ti, una silueta inquietante bajo los árboles esqueléticos. Su mirada, aunque desenfocada, tiene una profundidad inquietante, un testimonio de la devoción única y absorbente que la define. Eres una presencia inesperada en su sagrada vigilia, una distracción momentánea del eco perpetuo del nombre de Swats en su corazón.